Querida Julieta:
Hace no mucho me enteré que recibías cartas de chicas al rededor del mundo, quienes están desesperadas y sufriendo en el amor. Ellas te cuentan sus problemas y tu tratas de aconsejarlas de la mejor manera posible para que puedan encontrar una solución. Es por eso... Que pensé en escribirte desde que me enteré.
Yo no voy a contarte ninguna anécdota desgraciada, tampoco voy a pedirte que me digas que hacer o me des unas palabras de aliento. No. Yo quiero contarte lo que he aprendido en mi corta vida sobre lo que es el amor.
Resulta que soy una mujer muy pasional, cariñosa, coqueta y extremadamente sentimental. Me han lastimado un sin fin de veces, justo porque me he dejado, pues yo no gozaba de una gran autoestima hasta hace no mucho. Desde pequeña estuve rodeada de amor: Amor de padres, amor de hermanos, amor de primos, amor de tíos, amor de amigos... Hubieron un mil desgracias en mi familia, hasta que quedamos mi madre, mi hermano y yo solos contra la vida. Al principio, yo tenía miedo. No sabía que hacer, pues no entendía nada. No quería que mi mamá me impusiera "otro papá". Y al principió, mi mami pensando en mi, me prometió que no tendría otro novio. Cuando alcance una edad considerable y que mi mamá comenzaba una nueva relación a la que consideraba correcta y estable, ella me explicó:
Es como si tuviéramos tres vasos: Uno como familiar; uno como profesional y uno como persona. Sus vasos estaba llenos, excepto el de persona... Para ella, estar llena como persona era, además de los amigos y actividades que consideraba sus pasatiempos, compartir la vida con otra persona. Pude entenderlo y desde entonces pensé que yo también quería alcanzar a llenar mis vasos. Así que le pregunté que se sentía estar enamorado... Y jamás pude entenderlo.
Años después comencé a experimentar sentimientos nuevos, durante el sexto año de primaria. Niñerias, peleas de amigos, de todo un poco. El primero fue Daniel. Después vino mi amor platónico, César. Cuyos ojos color avellana me dejaban sin habla y su voz de ángel me trasladaba a otro universo. Él nunca se enteró de que existía. Y a la fecha es así. Después vino mi primer "novio", Antonio; él fue un año más chico que yo, tan solo duramos un mes y lo deje, pues simplemente no lo soportaba. Después estuvo Alberto Antonio. Jamás me enamoré, pero llegué a sentir cosas buenas por él. Él era honesto, directo y serio. Me gustaba que fuera maduro, me sentía segura y los meses con él fueron buenos. El último y mi desgracia... Fue José Antonio. O Ana. Nunca supe que le pasaba a ese hombre. Nació como hombre, le gustaban las mujeres, pero quería ser mujer.
Él era raro. Hasta la fecha no puedo comprenderlo y tampoco es que me interese mucho en estos momentos. Eso sucedió hace dos años y me tiene sin cuidado. Pero él fue importante. Me impacto por su forma de ser tan alegre, siempre jovial y amable. Brillaba más que el sol. Estaba guapo. Pero... No sé que pensar de él.
¿Sabes, Julieta? Se me han declarado tanto hombres como mujeres. Tengo la capacidad de captar la atención de todos, por alguna razón. Algunos dicen que es mi sonrisa, otros mi forma de ser y pensar, unos más que soy hermosa y por ahí dicen que son mis senos. No lo sé. Me incomodan estas situaciones, odio rechazar, pues sé lo terrible que se siente ser rechazado... Pero, es mejor hacerlo que vivir una mentira, pues así la persona sufriría más. La verdad siempre sale a relucir.
Después de José Antonio, me la lleve leve. No pensaba enamorarme, estaba concentrada en otras cosas y vino Alejandro. Alex es un gran chico, aunque tengo mis sospechas y de hecho la mayoría piensa que.. Bueno, eso no importa. Al principio siento que había química entre los dos, todos lo notaban y habían muchas chicas que me odiaban por eso. PEEERO... Tan solo fuimos amigos, pues de hecho eso era lo que quería. Me llevo tan bien con él, que no puedo imaginar que nuestra relación se arruine por un par de meses de intentar ser novios y que no funcione.
Luego un día de suerte, conocí a Antonio. Mis amigos lo llaman "el inge" o "Antonio IV", yo lo llamo "amor". Pensándolo detenidamente, no sé como se dieron las cosas con él. Fue una completa casualidad. Cuando lo conocí tenía novia, empezamos a hablar en plan de amigos, yo lo admiraba porque me encanta su blog y de repente me fascino también su forma de ser y lo mucho que se esfuerza día a día. Pero... Aun sabiendo que tenía novia, nunca lo vi como un amigo y sé que él tampoco me vio como tal. Todos los días hablábamos a toda hora, casi todo el día. Incluso en la escuela. Hablábamos de cualquier cosa, de nosotros, de su novia, de mis relaciones fallidas, amigos, familia, México, todo. Nuestras personalidades hicieron click. De repente eramos lo que buscábamos de alguien. Él quería una chica que le preguntara como estaba, que tal había estado su día, que le escuchara contarle todas esas cosas que a pesar de no entender estaba ahí, constante, escuhandole con una sonrisa e interés verdadero... Mientras que yo, yo quería un hombre maduro, caballeroso y amable, con quien pudiera sentirme segura, que me aconsejara y me ayudará cuando me estoy desviando del camino, que no tuviera miedo de decirme las cosas tal cuales son.
Tan solo... Nos encontramos. Y nuestro noviazgo a sido fantástico hasta el día de hoy, en que escribo estas lineas. Hemos tenido un mil problemas, hemos enfrentado un mil miedos, hemos discutido, reído, llorado, y mirado con expresiones que nunca pensamos tener... Y a pesar de todo, de lo malo y lo bueno, lo amo. Y siento que siempre será así. No puedo evitar amarlo a pesar de sus defectos... Porque estos son parte de su encanto. Finalmente fueron sus defectos y la forma en que él lucha por hacer las cosas bien día tras día, lo que me enamoró de él. Mi chico perfecto.
Últimamente hemos peleado mucho, Julieta. Pero ya vamos a cumplir cuatro meses de relación y ese es todo un record para mi. Más sin embargo también... Debo decir que a pesar de las peleas, siempre terminamos con una sonrisa. Miramos después la discusión para tomar las cosas que conocimos del otro durante esta y no cometer los mismo errores. Miedo e inseguridades siempre habrán, así como siempre habrá paciencia y amor para derrotarlos.
Mi relación es a larga distancia ¿lo había mencionado? Pero es algo que a los dos nos tiene sin cuidado. Confiamos el uno del otro, sabemos que siempre encontraremos la perfecta ocasión para vernos. Y la tecnología es un gran regalo para nosotros. Cada vez que nos vemos, no es un sueño como dicen otros que se burlan de nuestra situación, es una realidad. Una realidad que aprovechamos al máximo y somos felices. Y al regresar a casa, siempre estamos juntos de todas formas. Su corazón me pertenece y yo lo cuido, abrazado a mi pecho; así como el mio le pertenece a él y lo cuida, abrazado a su pecho.
Julieta, ya sé lo que se siente estar enamorado.
Atentamente: Elena.
El blog de una escritora gamer, geek, beatlemaniaca, gunter y enamorada.
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miércoles, 19 de septiembre de 2012
lunes, 13 de agosto de 2012
La Muñeca del Abismo: Prologo.
¿Por qué cuando alguien muere instantáneamente se le dice a los niños que su ser querido esta en "el cielo"? ¿Por qué están tan seguros, si jamás nadie ha estado ahí y regresado? ¿Por qué la gente tiene que decirle tantas mentiras a los niños?
Miraba el cielo todos los días desde que esa tragedia que le arrebato a su hermano sucedió. Nunca veía nada nuevo, más que azul, azul, azul... Y las nubes blancas, de formas sin forma, inciertas. Aun cuando llovía, no habia ningún cambio. Era lo mismo, pero de otro color. ¿Qué significaba cuando llovía? ¿Acaso los muertos estarían llorando? ¿o será Dios? ¿O será algo más...?
Entonces pensó que podía ir al cielo y ver a su hermano. ¿Cómo podía ir al cielo? Simple: Volando. ¿y cómo podía volar? Con unas alas. Con un avión. Pero no tenía nada de eso. Entonces... ¿Cómo?
Muriendo.
¡Pero ella no podía morir! ¡Eli no podía morir! ¡Era muy pequeña para eso! ¡Muy, muy pequeña! ¡No podía morir! Además todos estarían muy tristes, todos llorarían, así como lloraron cuando Dante murio. ¿Qué iban a hacer todos sin Eli después de que Dante se fuera? ¿Cómo iban a sus padres soportar tanto dolor? Margaret se volvería loca y Roderich, ni que decir, no podría simplemente soportar tanto dolor. Eli no se podía morir.
Ah, pero... Podía dormir y pretender que moría, para así soñar que iba al cielo y visitaba a su hermano.
-¡Todas las personas que quiero mueren! ¿Por qué todos mueren antes que yo? ¡No es justo! ¡Qué crueles! ¡Yo también quiero morir y estar con ellos!
-No digas eso, Eli.
-Pero... Pero...
-Aun no es tu tiempo, Eli. Además, piensa en que triste se sentiría mamá y papá...
-Pero, ¡Dante...! ¡Yo quiero estar contigo!
-No, no es tu tiempo aun.
¿Tan bueno era "el cielo" que todos los que van se quedan ahí, no intentan volver? ¿Es tan bueno que se olvidan de las personas que más aman y prefieren quedarse con personas que no conocen gobernadas por un ser incierto?
-Tal vez el cielo no existe y por eso nadie a querido regresar.
-¿De qué estas hablando, Eli?
-Has estado obsesionada con eso desde que falleció Dante, cariño. ¿Estas bien?
-Es que mi abuelita, mi primo y también Dante... y mi otro hermano que no pudo nacer... Todos ellos han muerto y nunca han querido regresar.
-¿Cómo sabes? No podemos verlos.
-Pero... ¿no buscarían la forma de hacerse notar.
-Eli, pero es que ellos siempre están contigo.
-¿Eh? ¿¡Cómo, mamá!?
-Te cuidan, te miran, te aman y te protegen desde el cielo y, a veces, aunque no puedas verlos, ellos están abrazándote en este momento.
La idea daba miedo, que un fantasma le abrazara sin que ella supiera. ¿Cómo iba a saber que era alguno de sus seres queridos? ¿y qué tal si se trataba de otra persona ya muerta? ¿y si era... alguien malo? ¡No! La sola idea la hiso estremecer, cubriéndose por completo con las sabanas y colchas de su cama, protegiéndose de cualquier cosa extraña que pudiera visitarla en la noche. No, no iba a permitir que otro ser desconocido se le acercara...
Poco a poco todo se oscureció y se sumergió en un sueño placentero del cual no quería salir. Estaba parada en medio de un extenso campo de camelias. Rojas, un rojo muy brillante y vivo; desgarrador. Su largo cabello rizado caía por sus pequeños hombros y se movía libre con la brisa deliciosa de ese lugar tan irreal. Las nubes eran algodón de azúcar rosado pasivo; la infinita cascada se veía caer desde el cielo hasta perderse en el agua del brazuelo de rio que pasaba por ahí, esa agua era de oro. Cerró los ojos respirando el aroma dulce del pan recién hecho y cuando se dio la vuelta, vio varias casas blancas, hechas a la antigua, todas con sus puertas abiertas y habitantes vestidos de blanco que sonreían y se saludaban entre sí.
Dio un paso atrás y las camelias le hablaron, pidiéndole que se acostara en ellas y se relajara, que olvidara. Entonces miro los arboles con hojas de cristal y frutos de rubíes. Su cuerpo descanso en las camelias que la recibieron contentas, acariciando ese negro y hermoso cabello rizado y largo. Las risas no se hicieron esperar y vio al sol más hermoso que había visto en toda su vida, sonriéndole.
Estaba en el lugar más hermoso que había visto jamás.
Y la voz profunda y hermosa, aterciopelada y calmada, le hablo. Y cuando abrió los ojos miro el rostro de un hombre hermoso, mucho mayor a ella.
-¿Quién eres?-Gesticulo curiosa.
Johann le sonrió, ella hizo lo mismo al saber su nombre como por arte de magia. Solo... Lo sabía. Él se acostó a su lado y la abrazo protectoramente, quedándose así hasta llorar con tal sentimiento.
-No debes estar aquí.
Lo sabía, pero tenía miedo de aceptarlo. De aceptárselo.
-No… No quiero volver.
Porque tenía mucho miedo. No quería ver y recordar todo eso… Solo quería estar ahí, con Johann, todo el tiempo. Para siempre. Juntos. Pero no debía ser así.
-Tienes mucho que vivir, Eli.
Cerró los ojos con fuerza y las camelias le negaron todo a Johann. El capitán simplemente acepto los hechos y la abrazo más fuerte hasta que la voz conocida por ella le llamo.
Eli se paro rápidamente, contenta corrió por el pueblo de los habitantes felices y al llegar al fondo, se encontró con él: Su hermano.
-¡Dante, Dante!-Dijo abranzandolo y este le sonrió, correspondiendole y reciviendola.-¡Te he extrañado tanto! ¡Pero ahora estaremos juntos! ¿Verdad?
-Claro que si, Elizabeth. Vamos a estar juntos para siempre, pero solo si tu quieres.
-¡Si quiero, si quiero!
Dante le sonrió y la abrazo con fuerza, dándole vueltas mientras del cielo comenzaban a caer os pequeños y dulces pétalos de cerezo, con su hermoso color rosado, dándole una vista aun más perfecta y hermosa a ese lugar sin ruido, a ese lugar sin maldad, a ese lugar lleno de perfección.
Johann les miro desde el otro extremo, sonriendo con perversidad, viendo a la nueva "Muñeca del Abismo" surgir de una dulce de seis años, como siempre debió ser.
Y, sonriente, corto el hilo de rojo del cual dependía ella.
El 16 de Febrero del año 1998, Elizabeth Larousse callo en un estado vegetativo misteriosamente. Quedo atrapada en un mundo de ensueño plagado de increíbles verdades, un mundo llamado "Fortuna", y jamás regresó.
jueves, 9 de agosto de 2012
Mi chico favorito.
09 de Agosto del 2012. Villahermosa, Tabasco. México. 2:47 am.
Mi chico favorito:
Me desperté llorando, soñé algo relacionado con cosas que me has contado de tu pasado. Estaba muy agitada, asustada por lo que mi cabeza proyectó desde que me fui a dormir contigo. No entiendo la naturaleza de esto, no sé porque he soñado algo así, solo sé una cosa: Eres demasiado importante para mi, tanto... Que lloro de solo pensar que alguien pudo haberte hecho daño antes de que yo te conociera.
Sé que no tiene sentido, que es tonto que haga algo así. Pero la sola idea de pensar que te pueden hacer daño o que te lo han hecho, me destroza el alma. No voy a sentarme a llorar, porque sé que no esta bien que lo haga y que con mis lagrimas no solucionaré nada, ni cambiaré el pasado. Duele, pero recuerdo que estas perfectamente bien y que me has sonreído todos los días, verdaderamente contento, y todo regresa a la normalidad.
Suspiro, recuerdo tu hermoso rostro y el momento en que sueltas una amable carcajada, la forma en la que tus suaves labios comienza a hacer una curva y sonríes de lado, tímido y un poco nervioso, pero enamorado y sabiendo que todo estará bien.
Entonces a mi cabeza llegan todos los recuerdos de los maravillosos días juntos. No solo la visita y el examen, si no las llamadas, la veces en que me ha tocado despertarte, los mensajes, los juegos e incluso las peleas. Tu estas aquí ahora, conmigo, compartiendo nuestras vidas, aprendiendo a hacerlo, amándonos tímidamente, enseñándonos uno al otro.
Así que tome la decisión, y me viene a plantar aquí, llenando mi blog de numerosas entradas que hablan sobre ti, pues así ha sido desde que te conocí. Intente huir de ti, del amor inevitable que sabía sentiría. Estaba asustada, pero me tendiste la mano y después acariciaste mi cabello, sonriendo tímidamente, diciendo que estaba bien, dándome la oportunidad de ser lo que hoy soy.
Por ello, mi querido chico favorito, quiero decirte esto, quiero prometerte esto:
Yo voy a darte todo el cariño que te hizo falta en tu infancia... Voy a darte todo el amor que nadie te ha dado... Voy a ayudarte a curar las heridas y todos los días me voy a esforzar, para que nadie, ni siquiera yo, toque las cicatrices y verás como poco a poco desaparecerán... Yo permaneceré de pie cuando tu caigas, te daré la mano y me aseguraré de que camines y corras nuevamente... Voy a convertirme en lo que necesites, cuando lo necesites y en el momento en que lo requieras. Sonreiré para ti y te cuidaré siempre. Yo siempre voy a protegerte, voy a respetarte y te acompañaré siempre. Jamás me alejaré de ti, siempre estaré al pendiente de ti.
Cuando enfermes, yo te cuidaré y veré por tu bien día y noche hasta sanar. Aun cuando no haya cura, yo estaré ahí y te acompañaré en todo momento. Jamás estarás solo, porque yo siempre estaré a tu lado, cuidándote mientras descansas, tallando, cambiando y curando. Y al sanar, te cuidaré y protegeré para que no vuelvas a enfermarte, al menos que no vuelva a suceder tan pronto.
Cuando estés pasando por un millón de crisis, caigas y pienses que ya no hay más, yo te animaré y te haré continuar. Siempre apoyaré tu vida profesional, entenderé y seguiré a tu lado, pase lo que pase. Te acompañaré cuando sea prudente, sabrás de lo orgullosa que estoy y estaré siempre de ti, porque eres un gran hombre, porque eres un gran líder, porque nadie podrá superarte y cada día serás mejor. Inspirarás a millones, pues ya has empezado conmigo.
Hagas lo que hagas, yo siempre voy a apoyarte.
Cuando este la tempestad, yo traeré la calma. Aliviare tu alma y tu corazón con mis cuidados y cariño. Mi amor será el pilar en el cual podrás apoyarte, así como gracias a él sabrás que siempre tendrás un hogar al cual volver. No importará la casa, yo siempre seré tu hogar; no importará la familia, pues ahora tu familia soy yo. Ahora nuestra familia somos nosotros dos... Y nuestros hijos perrunos.
Yo siempre voy a amarte, pues cada día que paso a tu lado es el mejor día de mi vida.
Contigo a mi lado ¿quién podrá detenerme?
Tu te has convertido en una parte importante de mi vida, sin ti no sería lo mismo. Sin ti, yo no sería la mujer maravillosa y feliz que ves.
Te amo, Tony. Te amo como no tienes una sola idea. Y esto es real. A pesar de que aun somos jóvenes, aun somos unos niños, esto es real. El amor que siento por ti, la forma en la que te amo, así como la forma en la que tu me amas, y el amor que me tienes, no vamos a encontrarlo nunca en alguien más. Nadie jamás va a amarte de la misma manera apasionada, tal vez loca, verdadera y cariñosa con la que lo hago yo, así como a mi jamás nadie me amará de la misma manera entregada, segura, verdadera y profunda con la que lo haces tu.
Yo sé que está clase de amor es una vez en la vida.
Te amo, te amo, te amo... Te amo, eres la persona a la que más amo en este mundo.
Con amor, tu nena.
09 de Agosto del 2012. Villahermosa, Tabasco. México. 3:17 am.
Mi chico favorito:
Me desperté llorando, soñé algo relacionado con cosas que me has contado de tu pasado. Estaba muy agitada, asustada por lo que mi cabeza proyectó desde que me fui a dormir contigo. No entiendo la naturaleza de esto, no sé porque he soñado algo así, solo sé una cosa: Eres demasiado importante para mi, tanto... Que lloro de solo pensar que alguien pudo haberte hecho daño antes de que yo te conociera.
Sé que no tiene sentido, que es tonto que haga algo así. Pero la sola idea de pensar que te pueden hacer daño o que te lo han hecho, me destroza el alma. No voy a sentarme a llorar, porque sé que no esta bien que lo haga y que con mis lagrimas no solucionaré nada, ni cambiaré el pasado. Duele, pero recuerdo que estas perfectamente bien y que me has sonreído todos los días, verdaderamente contento, y todo regresa a la normalidad.
Suspiro, recuerdo tu hermoso rostro y el momento en que sueltas una amable carcajada, la forma en la que tus suaves labios comienza a hacer una curva y sonríes de lado, tímido y un poco nervioso, pero enamorado y sabiendo que todo estará bien.
Entonces a mi cabeza llegan todos los recuerdos de los maravillosos días juntos. No solo la visita y el examen, si no las llamadas, la veces en que me ha tocado despertarte, los mensajes, los juegos e incluso las peleas. Tu estas aquí ahora, conmigo, compartiendo nuestras vidas, aprendiendo a hacerlo, amándonos tímidamente, enseñándonos uno al otro.
Así que tome la decisión, y me viene a plantar aquí, llenando mi blog de numerosas entradas que hablan sobre ti, pues así ha sido desde que te conocí. Intente huir de ti, del amor inevitable que sabía sentiría. Estaba asustada, pero me tendiste la mano y después acariciaste mi cabello, sonriendo tímidamente, diciendo que estaba bien, dándome la oportunidad de ser lo que hoy soy.
Por ello, mi querido chico favorito, quiero decirte esto, quiero prometerte esto:
Yo voy a darte todo el cariño que te hizo falta en tu infancia... Voy a darte todo el amor que nadie te ha dado... Voy a ayudarte a curar las heridas y todos los días me voy a esforzar, para que nadie, ni siquiera yo, toque las cicatrices y verás como poco a poco desaparecerán... Yo permaneceré de pie cuando tu caigas, te daré la mano y me aseguraré de que camines y corras nuevamente... Voy a convertirme en lo que necesites, cuando lo necesites y en el momento en que lo requieras. Sonreiré para ti y te cuidaré siempre. Yo siempre voy a protegerte, voy a respetarte y te acompañaré siempre. Jamás me alejaré de ti, siempre estaré al pendiente de ti.
Cuando enfermes, yo te cuidaré y veré por tu bien día y noche hasta sanar. Aun cuando no haya cura, yo estaré ahí y te acompañaré en todo momento. Jamás estarás solo, porque yo siempre estaré a tu lado, cuidándote mientras descansas, tallando, cambiando y curando. Y al sanar, te cuidaré y protegeré para que no vuelvas a enfermarte, al menos que no vuelva a suceder tan pronto.
Cuando estés pasando por un millón de crisis, caigas y pienses que ya no hay más, yo te animaré y te haré continuar. Siempre apoyaré tu vida profesional, entenderé y seguiré a tu lado, pase lo que pase. Te acompañaré cuando sea prudente, sabrás de lo orgullosa que estoy y estaré siempre de ti, porque eres un gran hombre, porque eres un gran líder, porque nadie podrá superarte y cada día serás mejor. Inspirarás a millones, pues ya has empezado conmigo.
Hagas lo que hagas, yo siempre voy a apoyarte.
Cuando este la tempestad, yo traeré la calma. Aliviare tu alma y tu corazón con mis cuidados y cariño. Mi amor será el pilar en el cual podrás apoyarte, así como gracias a él sabrás que siempre tendrás un hogar al cual volver. No importará la casa, yo siempre seré tu hogar; no importará la familia, pues ahora tu familia soy yo. Ahora nuestra familia somos nosotros dos... Y nuestros hijos perrunos.
Yo siempre voy a amarte, pues cada día que paso a tu lado es el mejor día de mi vida.
Contigo a mi lado ¿quién podrá detenerme?
Tu te has convertido en una parte importante de mi vida, sin ti no sería lo mismo. Sin ti, yo no sería la mujer maravillosa y feliz que ves.
Te amo, Tony. Te amo como no tienes una sola idea. Y esto es real. A pesar de que aun somos jóvenes, aun somos unos niños, esto es real. El amor que siento por ti, la forma en la que te amo, así como la forma en la que tu me amas, y el amor que me tienes, no vamos a encontrarlo nunca en alguien más. Nadie jamás va a amarte de la misma manera apasionada, tal vez loca, verdadera y cariñosa con la que lo hago yo, así como a mi jamás nadie me amará de la misma manera entregada, segura, verdadera y profunda con la que lo haces tu.
Yo sé que está clase de amor es una vez en la vida.
Te amo, te amo, te amo... Te amo, eres la persona a la que más amo en este mundo.
Con amor, tu nena.
09 de Agosto del 2012. Villahermosa, Tabasco. México. 3:17 am.
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Antonio.
Antonio es un nombre fuerte. Puedes oírlo, en el idioma que sea, con el acento que gustes, de la persona menos esperada, con el tono de voz incluso más bajo posible, y siempre será un nombre fuerte. Antonio solo puede ser el nombre de un hombre increíble, más allá de este mundo. Fuerte, como su nombre.
Este nombre solo puede pertencerle a aquel con una personalidad respetable, a ese al que los demás no se atreven ni a hablarle porque saben que no son merecedores ni de respirar su mismo aire. Es para un lider, para un genio, para un valiente, para un guerrero. No cualquiera puede tener este nombre, pues no cualquiera puede ser todo lo que este poderoso nombre conlleva.
Y es que Antonio es el nombre que me hace temblar de pies a cabeza.
No tiemblo de miedo, si no de excitación. Y no de una excitación libidinosa, si no de una excitación tal por el simple hecho de saber que el hombre perfecto en mi vida tiene ese nombre. Él tiene cada una de las características que describen a un hombre fuerte y de principios, así como también tiene defectos y es humano por sobre todas las cosas. Tiemblo porque me impacta el poder de su nombre, me emociona la dedicación a su trabajo, me encanta la sonrisa timida en un bello rostro inigualable, me enternece la timidez en un hombre tan duro, me fascina la voz firme, me enloquecen los labios y las manos incisistentes. Me tiene como quiere y a mi me encanta que me tenga.
Pero la duda salta a mi cabeza: ¿Cómo siendo el tan perfecto está con alguien como yo? Vienen las inseguridad y mi torpeza sale a flote, arruinando lo que el trabajo de los dos nos ha traído y sabiendo que hemos sido culpables, nos alejamos uno del otro, esperando que alguien seda, sabiendo que hay que pedir perdón, entendiendo nuestra situación.
Y sabiendo que uno ama al otro y viceversa.
"Antonio.", resuena en mi cabeza mientras pienso en él. Rememoro cada uno de los momentos, desde el primer "hola", pasando por el primer beso, hasta llegar al día de hoy. "Antonio...", vuelvo a repetir ahora enternecida, observando esa disculpa que había esperado y sabiendo lo que tengo que hacer. Y ya que se ha apaciguado el mar de nuestros miedos e inseguridades, la admiración nace desde lo más profundo de mi ser y se me enchina la piel al oírlo hablar con tanta pasión sobre aquello que tanto ama.
Repito su nombre un sin fin de veces; lo llamo en mis sueños, incluso en aquellos en los que estoy despierta parada en algún lugar incierto de Villahermosa. Respiro profundo, antes de suspirar: "Antonio...". Sé que le debo mucho, así como él me debe a él. Y luego sonrio, porque sé que no, no nos debemos nada más que nosotros mismo, abrazados, disfrutando de la calidez del otro, deseando que el momento no acabe jamás.
"Distancia, tu no eres enemiga mía. Tiempo, tampoco me eres rival. Inseguridad, puedes irte despidiendo. Miedo, no significas nada. Pasado, ni se te ocurra querer atormentarlo."
No existe nada que pueda vencerlo, no hay nadie que se equipare a él. Porque Antonio es es el hombre perfecto, lleno de imperfecciones y de coraje que siempre lo llevarán a triunfar, aun cuando el camino este oscuro y parezca que no hay más. Él siempre tiene una solución a los problemas, no teme tomar decisiones y sabe pararse el mismo.
Si, la vida no ha sido justa a veces con él; su alma carga un mil cicatrices y su corazón ha sido destrozado muchas veces... Pero son justo esos malos momentos los que lo han llevado a ser fuerte, "No tenía opción". Y su fortaleza, su veracidad y su perseverancia le traerán cosas futuras que todos van a envidiar siempre. Porque el será un rey, el será un gran hombre. Antonio ya es un gran hombre.
Antonio no solamente es un gran hombre, también es mi novio. Mi novio, mi amante, mi amigo, mi confidente, mi fortaleza. Mi complemento.
Antonio es la calma antes y después de la tormenta, es el alba y crepusculo de mis días, así como la intensa noche. Es el aire que me mantiene con vida, la sonrisa de un nuevo día, el recuerdo más bello, el beso más perfecto, la caricia más tierna, el encuentro más placentero. Es cada razón, cada sueño, cada deseo que jamás tuve; nunca importará lo que deparé el futuro, yo siempre lo amaré.
Él me anima, me salva y me protege. Es mi fortaleza, quien me hace querer ser mejor persona, mejor mujer, mejor novia, mejor amante y mejor estudiante. Él me hace desear superarme, me hace ver las cosas tal cuales son. Me centra, me calma, me hace entrar en razón y me ayuda a crecer. Es mi guia, mi mentor y yo su damita, aprendiendo a vivir con él.
Antonio, sinónimo de grandeza. Y él, que es sinónimo de perfección. Él, MI Antonio.
Este nombre solo puede pertencerle a aquel con una personalidad respetable, a ese al que los demás no se atreven ni a hablarle porque saben que no son merecedores ni de respirar su mismo aire. Es para un lider, para un genio, para un valiente, para un guerrero. No cualquiera puede tener este nombre, pues no cualquiera puede ser todo lo que este poderoso nombre conlleva.
Y es que Antonio es el nombre que me hace temblar de pies a cabeza.
No tiemblo de miedo, si no de excitación. Y no de una excitación libidinosa, si no de una excitación tal por el simple hecho de saber que el hombre perfecto en mi vida tiene ese nombre. Él tiene cada una de las características que describen a un hombre fuerte y de principios, así como también tiene defectos y es humano por sobre todas las cosas. Tiemblo porque me impacta el poder de su nombre, me emociona la dedicación a su trabajo, me encanta la sonrisa timida en un bello rostro inigualable, me enternece la timidez en un hombre tan duro, me fascina la voz firme, me enloquecen los labios y las manos incisistentes. Me tiene como quiere y a mi me encanta que me tenga.
Pero la duda salta a mi cabeza: ¿Cómo siendo el tan perfecto está con alguien como yo? Vienen las inseguridad y mi torpeza sale a flote, arruinando lo que el trabajo de los dos nos ha traído y sabiendo que hemos sido culpables, nos alejamos uno del otro, esperando que alguien seda, sabiendo que hay que pedir perdón, entendiendo nuestra situación.
Y sabiendo que uno ama al otro y viceversa.
"Antonio.", resuena en mi cabeza mientras pienso en él. Rememoro cada uno de los momentos, desde el primer "hola", pasando por el primer beso, hasta llegar al día de hoy. "Antonio...", vuelvo a repetir ahora enternecida, observando esa disculpa que había esperado y sabiendo lo que tengo que hacer. Y ya que se ha apaciguado el mar de nuestros miedos e inseguridades, la admiración nace desde lo más profundo de mi ser y se me enchina la piel al oírlo hablar con tanta pasión sobre aquello que tanto ama.
Repito su nombre un sin fin de veces; lo llamo en mis sueños, incluso en aquellos en los que estoy despierta parada en algún lugar incierto de Villahermosa. Respiro profundo, antes de suspirar: "Antonio...". Sé que le debo mucho, así como él me debe a él. Y luego sonrio, porque sé que no, no nos debemos nada más que nosotros mismo, abrazados, disfrutando de la calidez del otro, deseando que el momento no acabe jamás.
"Distancia, tu no eres enemiga mía. Tiempo, tampoco me eres rival. Inseguridad, puedes irte despidiendo. Miedo, no significas nada. Pasado, ni se te ocurra querer atormentarlo."
No existe nada que pueda vencerlo, no hay nadie que se equipare a él. Porque Antonio es es el hombre perfecto, lleno de imperfecciones y de coraje que siempre lo llevarán a triunfar, aun cuando el camino este oscuro y parezca que no hay más. Él siempre tiene una solución a los problemas, no teme tomar decisiones y sabe pararse el mismo.
Si, la vida no ha sido justa a veces con él; su alma carga un mil cicatrices y su corazón ha sido destrozado muchas veces... Pero son justo esos malos momentos los que lo han llevado a ser fuerte, "No tenía opción". Y su fortaleza, su veracidad y su perseverancia le traerán cosas futuras que todos van a envidiar siempre. Porque el será un rey, el será un gran hombre. Antonio ya es un gran hombre.
Antonio no solamente es un gran hombre, también es mi novio. Mi novio, mi amante, mi amigo, mi confidente, mi fortaleza. Mi complemento.
Antonio es la calma antes y después de la tormenta, es el alba y crepusculo de mis días, así como la intensa noche. Es el aire que me mantiene con vida, la sonrisa de un nuevo día, el recuerdo más bello, el beso más perfecto, la caricia más tierna, el encuentro más placentero. Es cada razón, cada sueño, cada deseo que jamás tuve; nunca importará lo que deparé el futuro, yo siempre lo amaré.
Él me anima, me salva y me protege. Es mi fortaleza, quien me hace querer ser mejor persona, mejor mujer, mejor novia, mejor amante y mejor estudiante. Él me hace desear superarme, me hace ver las cosas tal cuales son. Me centra, me calma, me hace entrar en razón y me ayuda a crecer. Es mi guia, mi mentor y yo su damita, aprendiendo a vivir con él.
Antonio, sinónimo de grandeza. Y él, que es sinónimo de perfección. Él, MI Antonio.
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