¿Por qué cuando alguien muere instantáneamente se le dice a los niños que su ser querido esta en "el cielo"? ¿Por qué están tan seguros, si jamás nadie ha estado ahí y regresado? ¿Por qué la gente tiene que decirle tantas mentiras a los niños?
Miraba el cielo todos los días desde que esa tragedia que le arrebato a su hermano sucedió. Nunca veía nada nuevo, más que azul, azul, azul... Y las nubes blancas, de formas sin forma, inciertas. Aun cuando llovía, no habia ningún cambio. Era lo mismo, pero de otro color. ¿Qué significaba cuando llovía? ¿Acaso los muertos estarían llorando? ¿o será Dios? ¿O será algo más...?
Entonces pensó que podía ir al cielo y ver a su hermano. ¿Cómo podía ir al cielo? Simple: Volando. ¿y cómo podía volar? Con unas alas. Con un avión. Pero no tenía nada de eso. Entonces... ¿Cómo?
Muriendo.
¡Pero ella no podía morir! ¡Eli no podía morir! ¡Era muy pequeña para eso! ¡Muy, muy pequeña! ¡No podía morir! Además todos estarían muy tristes, todos llorarían, así como lloraron cuando Dante murio. ¿Qué iban a hacer todos sin Eli después de que Dante se fuera? ¿Cómo iban a sus padres soportar tanto dolor? Margaret se volvería loca y Roderich, ni que decir, no podría simplemente soportar tanto dolor. Eli no se podía morir.
Ah, pero... Podía dormir y pretender que moría, para así soñar que iba al cielo y visitaba a su hermano.
-¡Todas las personas que quiero mueren! ¿Por qué todos mueren antes que yo? ¡No es justo! ¡Qué crueles! ¡Yo también quiero morir y estar con ellos!
-No digas eso, Eli.
-Pero... Pero...
-Aun no es tu tiempo, Eli. Además, piensa en que triste se sentiría mamá y papá...
-Pero, ¡Dante...! ¡Yo quiero estar contigo!
-No, no es tu tiempo aun.
¿Tan bueno era "el cielo" que todos los que van se quedan ahí, no intentan volver? ¿Es tan bueno que se olvidan de las personas que más aman y prefieren quedarse con personas que no conocen gobernadas por un ser incierto?
-Tal vez el cielo no existe y por eso nadie a querido regresar.
-¿De qué estas hablando, Eli?
-Has estado obsesionada con eso desde que falleció Dante, cariño. ¿Estas bien?
-Es que mi abuelita, mi primo y también Dante... y mi otro hermano que no pudo nacer... Todos ellos han muerto y nunca han querido regresar.
-¿Cómo sabes? No podemos verlos.
-Pero... ¿no buscarían la forma de hacerse notar.
-Eli, pero es que ellos siempre están contigo.
-¿Eh? ¿¡Cómo, mamá!?
-Te cuidan, te miran, te aman y te protegen desde el cielo y, a veces, aunque no puedas verlos, ellos están abrazándote en este momento.
La idea daba miedo, que un fantasma le abrazara sin que ella supiera. ¿Cómo iba a saber que era alguno de sus seres queridos? ¿y qué tal si se trataba de otra persona ya muerta? ¿y si era... alguien malo? ¡No! La sola idea la hiso estremecer, cubriéndose por completo con las sabanas y colchas de su cama, protegiéndose de cualquier cosa extraña que pudiera visitarla en la noche. No, no iba a permitir que otro ser desconocido se le acercara...
Poco a poco todo se oscureció y se sumergió en un sueño placentero del cual no quería salir. Estaba parada en medio de un extenso campo de camelias. Rojas, un rojo muy brillante y vivo; desgarrador. Su largo cabello rizado caía por sus pequeños hombros y se movía libre con la brisa deliciosa de ese lugar tan irreal. Las nubes eran algodón de azúcar rosado pasivo; la infinita cascada se veía caer desde el cielo hasta perderse en el agua del brazuelo de rio que pasaba por ahí, esa agua era de oro. Cerró los ojos respirando el aroma dulce del pan recién hecho y cuando se dio la vuelta, vio varias casas blancas, hechas a la antigua, todas con sus puertas abiertas y habitantes vestidos de blanco que sonreían y se saludaban entre sí.
Dio un paso atrás y las camelias le hablaron, pidiéndole que se acostara en ellas y se relajara, que olvidara. Entonces miro los arboles con hojas de cristal y frutos de rubíes. Su cuerpo descanso en las camelias que la recibieron contentas, acariciando ese negro y hermoso cabello rizado y largo. Las risas no se hicieron esperar y vio al sol más hermoso que había visto en toda su vida, sonriéndole.
Estaba en el lugar más hermoso que había visto jamás.
Y la voz profunda y hermosa, aterciopelada y calmada, le hablo. Y cuando abrió los ojos miro el rostro de un hombre hermoso, mucho mayor a ella.
-¿Quién eres?-Gesticulo curiosa.
Johann le sonrió, ella hizo lo mismo al saber su nombre como por arte de magia. Solo... Lo sabía. Él se acostó a su lado y la abrazo protectoramente, quedándose así hasta llorar con tal sentimiento.
-No debes estar aquí.
Lo sabía, pero tenía miedo de aceptarlo. De aceptárselo.
-No… No quiero volver.
Porque tenía mucho miedo. No quería ver y recordar todo eso… Solo quería estar ahí, con Johann, todo el tiempo. Para siempre. Juntos. Pero no debía ser así.
-Tienes mucho que vivir, Eli.
Cerró los ojos con fuerza y las camelias le negaron todo a Johann. El capitán simplemente acepto los hechos y la abrazo más fuerte hasta que la voz conocida por ella le llamo.
Eli se paro rápidamente, contenta corrió por el pueblo de los habitantes felices y al llegar al fondo, se encontró con él: Su hermano.
-¡Dante, Dante!-Dijo abranzandolo y este le sonrió, correspondiendole y reciviendola.-¡Te he extrañado tanto! ¡Pero ahora estaremos juntos! ¿Verdad?
-Claro que si, Elizabeth. Vamos a estar juntos para siempre, pero solo si tu quieres.
-¡Si quiero, si quiero!
Dante le sonrió y la abrazo con fuerza, dándole vueltas mientras del cielo comenzaban a caer os pequeños y dulces pétalos de cerezo, con su hermoso color rosado, dándole una vista aun más perfecta y hermosa a ese lugar sin ruido, a ese lugar sin maldad, a ese lugar lleno de perfección.
Johann les miro desde el otro extremo, sonriendo con perversidad, viendo a la nueva "Muñeca del Abismo" surgir de una dulce de seis años, como siempre debió ser.
Y, sonriente, corto el hilo de rojo del cual dependía ella.
El 16 de Febrero del año 1998, Elizabeth Larousse callo en un estado vegetativo misteriosamente. Quedo atrapada en un mundo de ensueño plagado de increíbles verdades, un mundo llamado "Fortuna", y jamás regresó.
Tsk... Me da miedo. Siempre me ha dado cierto miedo la historia sobre las muñecas del abismo y todo ese universo. Fortuna es muy interesante, pero da miedo. Y estoy seguro de que no soy el único en opinar eso.
ResponderEliminarEspero el siguiente capitulo que es sobre Emma, si no mal recuerdo :D.